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sábado, 23 de noviembre de 2013

No Me Pises Invierno

otoño en el valle del jerte
Cerezos en otoño con las primeras nieves, Tornavacas
Con el paso de los años van cambiando las costumbres, no se perciben como antes los reflejos de la vida. El avance de los meses ya no es indicativo de los cambios en el clima, tan pronto llueve en verano, como calienta el sol en octubre y a la vez se nievan las cumbres. El verano se extiende, se extiende y se alarga más de septiembre. Y cuando debiera comenzar la belleza del otoño, de repente aparece el frío y acompañado de nieve. Aún no colorean las hojas y el viento las arranca de los árboles, la nieve se presenta de repente y obliga a esconderse a los duendes del bosque y la escarcha se acomoda en las umbrías, que ya es hielo a los tres días.
Y yo me quedo sin tiempo para exponer las estampas de “hogaño”, y en cuanto me desnude el viento, de poco servirán mis lamentos. Cada vez me cuesta más hacerme un hueco en el clima, no sé que me está pasando “esto me da mala espina”. Hace un tiempo que oigo hablar de un tal cambio climático. ¿No será una nueva estación que haya inventado el ser humano? Y si así fuera ¿Será por lo menos igual de bella? Mucho me temo que no, que si viene del hombre no será buena. Dejaré paso al invierno que este año viene con fuerza y ya me contará él, que tal le fue en este año, porque lo que es a mi me dejaron sin espacio.

sábado, 29 de diciembre de 2012

La Gran Dama

Cuando el astro rey está en todo lo alto y los cielos deslumbran de azul, todos los seres vivos rebosamos energía. La luz nos hace más vivos, útiles, felices y tiernos. Sin embargo cuando las nubes aparecen y ocultan al sol, todo se desvanece el silencio cae como un manto sobre todo.
A pesar de todo la niebla es un elemento más, necesaria como la luz. Si no hubiese días oscuros sería imposible observar esta  silueta oculta en los días claros.

otoño en el valle del jerte
Encina(Quercus Rotundifolia), Tornavacas

Por muy oscuro que parezca, por muy negro que se vea, por mucho silencio que traiga la niebla, hay momentos que solo se pueden ver a través de  ella.


domingo, 25 de noviembre de 2012

La Ruta del Silencio

Camino por el silencio pero el chasquido de las hojas me delata, los boletus me observan casi ocultos y las castañas se sumergen en el interior del “hojato”. El ganado también aprovecha el pienso del castañar y me mira con rareza. Los ratones corretean asustados mientras cae una rama seca desprendida por el viento. La niebla se apodera del barranco y la llovizna comienza a empapar la preciosa alfombra del otoño.

otoño en el valle del jerte
Vaca en un  castañar, Tornavacas

Los últimos castañares autóctonos de Tornavacas sobreviven en silencio, ajenos a la mano del hombre, del hombre del siglo XXI, el moderno, el que camina hacia su propio deterioro. El hijo de aquél que plantó estas hermosas figuras que hoy sobreviven como pueden ajenas al progreso, pero que son capaces de sacar la más hermosa de la emociones del propio ser humano.

otoño en el valle del jerte
Estampa de otoño, Tornavacas

El otoño en lo más alto del Valle del Jerte va expirando, el viento desnuda a la arboleda. La lluvia, aunque más escasa que otros años, también arrecia en lo alto de la montaña tornavaqueña y pronto se verán los picachos cubiertos de nieve. Mientras tanto disfrutemos de esta belleza efímera que se nos muere.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Velas de Otoño

La otoñada ya está en marcha, el frío y la lluvia se han presentado a la arboleda. Las frondosas se rinden las primeras y se dejan mover por el viento, sus hojas empiezan a descolgarse y en pocos días estarán desnudas.
Pero aún siendo las primeras en caer, su breve y espontánea belleza se levanta erguida entre otras como los robles, pareciendo velas de otoño que lentamente se apagan.

otoño en el valle del jerte
Estampa de otoño,Tornavacas


domingo, 24 de octubre de 2010

Mientras el Sol se Diluye

En la cresta del Valle del Jerte dentro de la pequeñez de la tarde, cuando la timidez del sol no se atreve a entrar en las más profundas umbrías. Justo antes de morir el día, se entremezcla entre las ramas de los árboles una luz mágica y resplandeciente.Viene desde el horizonte en lo más hondo del valle y deslumbra entre las hojas, les saca los colores, parece que las sonroja.

otoño en el valle del jerte
Otoño en Tornavacas

Aunque no todos tienen la misma suerte, hay rincones que no conocen la magia. Se van adaptando al ciclo, les va cambiando la cara, se preparan para dormir quitándose la vestimenta. Los helechos se rindieron a la humedad de la noche, los castaños van cambiando de los verdes al ocre.

otoño en el valle del jerte
Estampa otoñal, Tornavacas

En la profunda umbría de Tornavacas, los duendes del bosque comienzan a nacer y se pelean por el sitio. Saben de su corta vida y no pueden perder el tiempo, poco les importa el sol,  creo que le tienen miedo. Son amigos de la lluvia,  la humedad y la niebla, aparecen de repente y en pocos días se esfuman, pero siempre es una suerte poder verlos en su mundo, adentrarse en los misterios de éste bosque diminuto.

seta otoño en el valle del jerte
Setas en la umbría, Tornavacas

Antes de marcharse el sol, antes de marcharse el día, con sólo asomarse al balcón se ven estas maravillas. Estos pequeños tesoros que nos brinda la naturaleza, en la época del año en que se pone más bella, para poder disfrutar de nuestro inmenso patrimonio, para ponerse a pensar porque tanto deterioro. Si tenemos la magia en la puerta, si somos parte de ella, si no sabemos cuidarla... ¿Para qué vivimos con ella?

otoño en el valle del jerte
Inicio del otoño, Tornavacas


sábado, 3 de julio de 2010

La Candelita

Espectáculo natural el que nos ofrecen los castaños en su floración, el retraso con respecto a otros árboles les aporta algo único, el compartir la belleza de sus flores con el tupido verdor.

castaño valle del jerte
Castaño en flor, Tornavacas

El resplandor que ofrece la candelita destaca sobre el resto del paisaje, contrasta y embellece. Asegura una nueva cosecha para cuando se acaben todas las frutas veraniegas… para cuando el colorido del otoño aparezca por sorpresa… allá para cuando los animales comiencen a rellenar su despensa.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cambio de estación

castaño en el valle del jerte
Silueta de castaño en invierno, Tornavacas

Entramos en la última etapa del año climático, con la belleza desnuda de los árboles y las nieblas que emergen del suelo, la humedad domina y la luz se desvanece en el horizonte. El frío ya corona las cuerdas tornavaqueñas, tímidamente iluminadas y los torrentes se detienen sujetándose a las piedras, ofreciendo algo de luz en las tenebrosas umbrías. El ramaje se ennegrece en los castaños y los robles marcescentes nos engañan mientras tanto el acebo está en temporada alta, se le divisa desde lejos.El recencio es quien se impone, el sol simplemente colabora, se pasea cabizbajo desde cuerda llana hasta el chistero, sólo aporta algo de luz menos mal a que hay brasero. Enclavado en la montaña con los chuzos descolgados se va pasando el invierno en mi Tornavacas amado.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Colores en la alta Extremadura

Valle del Jerte en Otoño
Coníferas y frondosas en otoño
El bosque caducifolio se rinde ante el avance de la estación otoñal. Como soldados sumisos se despojan los árboles de su vestimenta, se quedarán desnudos, o porqué no, con el traje de invierno.
Las coníferas parecen ser dominantes, conservan su plumaje aguardando el azote invernal.

otoño en el valle del jerte
Estampa otoñal, Valle del jerte

otoño en el valle del jerte
Cerezos en otoño, Valle del Jerte
La belleza es indescriptible, el paseo es doblemente placentero, tanto por el aire como por el suelo. El silencio se apodera, no se escucha al sotobosque, la perdiz asustadiza corre por la hojarasca, el ciervo ya “venteó” el peligro hace rato, mientras el jabalí aguarda la llegada del crepúsculo.

cerezos en otoño en el valle del jerte
Valle del Jerte, Cerezos en otoño
El arco iris natural de nuevo me sorprende, lágrimas de emoción se asoman ante la escasez de lluvias, los últimos boletus se despiden, las nieblas se sumergen en el valle, el musgo resucita en los canchales y los buitres…. Ya planean por los aires.

otoño en el valle del jerte
Flores de otoño, Valle del Jerte

Cerezos en otoño en el valle del jerte
Otoño,Cerezos,Valle del Jerte

otoño en el valle del jerte
Robles en otoño, Valle del Jerte


sábado, 7 de noviembre de 2009

Desde mis entrañas

Nacido de un solo cuerpo, creado por más de un ser, ramificado hasta tocar el cielo y con los pies enterrados en el suelo. Regado por las nubes divinas, tapado por la cubierta invernal, alfombrado por los duendes del bosque y abonado por especies del monte. Custodiado por cumbres eternas, visitado en los días de niebla, observando los malos momentos, recordando los tiempos que fueron. Añorando en mi sombra el sestil…¿Tanto tiempo ha pasado, desde aquello que vi?

Escribiendo mil y una página en mi propio cuaderno vital, saludando a los pocos amigos que …. Esos que siempre están.
Monumento para unos, alimento para otros, despensa que nunca se agota, reliquia para quien me quiere y me adora.

Así voy pasando mi vida, bonita, extensa, dura y querida, sin saber que pasará en ésta u otra centuria, sin dejar de observar al sol… ni tampoco a la lluvia.
Con la única certeza de que “quien bien te quiere tarde olvida”.

encina quercus rotundifolia en el valle del jerte
Encina, Tornavacas

domingo, 4 de octubre de 2009

La Despensa Natural

Llega la época de guardar provisiones para el invierno, ademas de nutrirse y almacenar energías, los animales rebuscan en la hojarasca el preciado tesoro. Unas serviran como alimento en los días fríos y otras acabarán germinando en lo más recóndito del sotobosque, olvidadas por sus guardianes y bien camufladas para no ser descubiertas por otros moradores de los bosques tornavaqueños.
Éste año no pasarán hambre en los días en que la nieve cubra la cubierta vegetal, pues puede que sea el año bellotero por excelencia, ya que la cosecha es muy abundante, algunos robles están domados por completo del peso que soportan, aunque ya dice el refrán: " Año bellotero, poco castañero". Sea como fuere la fauna de nuestros montes tiene asegurado el sustento para el invierno venidero.

roble en el valle del jerte
Bellotas de roble melojo, Tornavacas
LA BELLOTA
" Fui al campo, corte un palo, ni mu´ chico ni mu´ largo. Y con él hice dos mesas, dos artesas y el canastillo pa´ las cerezas".

jueves, 2 de julio de 2009

Las Cerezas de Tornavacas

Ambrunés la reina de las cerezas
La variedad más emblemática del Valle del Jerte, autóctona, con denominación de origen junto a las demás variedades tipo picota. Es sin lugar a dudas la mejor de todas ellas, su textura, su sabor, su dulzura. El sentir del paladar lo confirma, por algo es la más codiciada.

cerezas picotas valle del jerte
Cerezas Ambrunés, Valle del Jerte

domingo, 14 de diciembre de 2008

The beauty of autumn in Jerte´s Valley

Beautiful and wild nature, with a touch of subtlety, chestnut in ocher, brown in oaks, with amber light, eternal health. Spain autumn, in Tornavacas Beautiful.

autumn in the jerte valley
Chestnut in autumn

domingo, 26 de octubre de 2008

El Gran Castaño

Sin lugar a dudas, es éste uno de los tesoros botánicos de Tornavacas. Ha sobrevivido a todo tipo de inclemencias y a la mano del hombre sobre todo, ya que fue muy codiciado años atrás por su preciado porte, pero salvado por su propio domicilio.

Hoy en día sigue viendo pasar el tiempo, por desgracia ya no le "abonan" como antes, ni disfruta de la frescura estival de años pasados, pero continua escribiendo páginas en la historia de su vida y a buen seguro que durante muchos años más.
Propuesto por un "amigo" suyo como árbol singular, a la consejería de medio ambiente de la junta de Extremadura, sin haber obtenido aún respuesta alguna, claro éste no da beneficios como las cabras monteses.

Para los que hemos tenido la suerte de conocerlo desde siempre, es un orgullo poder seguir observándolo inmune a todos los avatares del tiempo.

castaño en el valle del jerte
Tornavacas,  enorme ejemplar de castaño 

viernes, 17 de octubre de 2008

Museo Natural

En determinadas ocasiones la naturaleza nos ofrece distintas estampas propias de un museo. Bien es cierto que muchas de ellas son perecederas,
pero cuando tienes la suerte de poder verlas, la sensación es indescriptible.

otoño en el valle del jerte
Tornavacas, hojas de castaño y musgo

lunes, 13 de octubre de 2008

El Gran Capitán


Bellísimo ejemplar de tejo, estupenda reliquia botánica, memoria viva de los avatares del tiempo y de la huella del hombre en su cuerpo. Enclavado en un maravilloso paraje, con el relevo generacional asegurado, es sin lugar a dudas, una de las joyas botánicas de Tornavacas. 
taxus baccata en el Valle del Jerte
Tornavacas, Tejo (Taxus baccata)

viernes, 3 de octubre de 2008

Refugio otoñal

Estampa indicativa del cambio estacional,
riqueza espinosa, refugio seguro, y tesoro escondido.
La castaña, alimento base hasta la llegada de la patata, procedente de América.

Castaños en el valle del jerte
Castaños en Tornavacas