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domingo, 25 de enero de 2026

En Tornavacas no nieva


Tornavacas pico el Torreón en invierno
Tornavacas pico el Torreón en invierno

Aunque parezca irreal, aunque parezca curioso, en Tornavacas no nieva nunca, siendo Tornavacas la cumbre de Extremadura una región esta nuestra, caracterizada por un ecosistema de dehesa y monte bajo. Aquí, en este pueblo de montaña se encuentran las montañas más altas y bellas de toda la región. El punto culminante es el Calvitero o canchal de las tres provincias que con 2401 msnm se erige como el dominante y techo de Extremadura. En sus faldas dentro de la finca el Tejaíllo se encuentran las únicas lagunas de origen glacial de toda la región extremeña, en un paraje único y extraordinario.
Y sin embargo, en Tornavacas no nieva.

Es Tornavacas la cabecera del valle del Jerte. Sus montañas y crestas sujetan las borrascas atlánticas obligándoles a descargar la lluvia que riega y empapa el valle del Jerte.
Y sin embargo, en Tornavacas no nieva.

Es Tornavacas la cuna del río Jerte y su nacimiento. En las faldas de la finca La Campana en regajo Temprano, nace este famoso río que da nombre al valle. La majestuosa garganta de Beceas, la de San Martín, la de la Serrá, la de Asperones y la del Hornillo aportan su caudal para que el río Jerte se abra camino valle abajo y llene de verdor y de vida las laderas y los montes ribereños.
Y sin embargo, en Tornavacas no nieva.

Desde el puerto de Tornavacas paso natural hacia la extensa Castilla se divisa todo el valle del Jerte. Punto estratégico este, tanto para personas como para el ganado. La historia vivida en este punto lo refrenda.
Y sin embargo, en Tornavacas no nieva.

En 1556 Carlos I de España degustó las riquísimas truchas de Tornavacas, conversó con sus habitantes y durmió en la casa de un tornavaqueño. Desde aquí, decidió abandonar la ruta inicial prevista y en su lugar atravesar la sierra a hombros de los valientes tornavaqueños, que gustosamente llevaron al emperador hasta el Collado de las Yeguas.
Y sin embargo, en Tornavacas no nieva.

La sierra de Gredos se alarga hasta Tornavacas en forma de bellísimas cumbres como Castifrío y valles de ensueño como el de la Angostura y la Serrá. La cabra montés (Capra pyrenaica victoriae) domina los agrestes y peligrosos riscos de la umbría tornavaqueña. El lobo ibérico (Canis lupus signatus) presente de nuevo en la actualidad la persigue para alimentar a su prole, mientras el águila real ( Aquila chrysaetos) lo divisa todo desde lo alto.
Y sin embargo, en Tornavacas no nieva.

Los primeros pueblos Celtas de Hispania se asentaron ya en estas sierras. Los restos de poblados Vettones abundan por la orografía tornavaqueña. Distintas construcciones y asentamientos que han seguido siendo utilizados hasta hace dos o tres décadas, por los cabreros y vaqueros en la extensa sierra de Tornavacas.
Y sin embargo, en Tornavacas no nieva.

Tornavacas nieve en el Tejaíllo
Tornavacas pared de nieve de unos 5 metros de altura

Este breve recorrido por solo algunos apuntes geográficos e históricos del pueblo de Tornavacas, no parece ser lo suficientemente importante dentro del papel que debería tener Tornavacas en su comarca, es decir, en el valle del Jerte. En la actualidad, parece ser que la historia no cuenta, y hay que borrarla y olvidarla, solo sirve la inmediatez, la manipulación y la mentira. Con la llegada de internet la supuesta democratización de la información se ha convertido justamente en lo contrario. Quienes ostentan el poder y poseídos por un sectarismo político e ideologías totalitarias lo manejan a su antojo y en su propio beneficio, perjudicando a los pueblos que como Tornavacas tienen una historia que lo avala y lo refrenda. Hace ya tiempo que el pueblo de Tornavacas necesita de su gente. Ahora es el momento de actuar sobre qué debemos hacer para volver a situarlo donde se merece. Es Tornavacas un pueblo en el que su historia es aún más grande que su propio nombre.

Tornavacas chuzos de hielo en invierno
Tornavacas chuzos de hielo en invierno

Y sí, en Tornavacas si nieva. Nieva en sus cumbres, nieva en sus montes, y nieva en sus calles y tejados humeantes, para que el agua fluya valle abajo y los demás también puedan beber y nutrirse.
Tornavacas es la cumbre de Extremadura y el manantial que surte al valle del Jerte, que no se lo olvide a nadie.

Tornavacas las Lagunillas con nieve
Tornavacas las Lagunillas en invierno


Tornavacas nieve en el Tejaíllo
Tornavacas nieve en el Tejaíllo


Tornavacas pico el Torreón en invierno
Tornavacas pico el Torreón en invierno


Tornavacas nieve en la sierra
Tornavacas el Tejaíllo y las Estalamacas en invierno


sábado, 8 de abril de 2023

Lágrimas de Nieve

No cabe duda de que estamos viviendo tiempos atípicos sobre todo en cuanto al clima se refiere. Por estas fechas siendo aún primeros de abril y cuando apenas hemos dejado atrás el invierno la sierra de Tornavacas está “limpia” de nieve. Siguiendo la tendencia de expertos climáticos, medios de comunicación y opiniones de todo tipo, podríamos asociarlo al cambio climático. Es posible que algo tenga que ver, no seré yo quien ponga en duda tales afirmaciones. Aunque también es posible que estemos atravesando una etapa más cálida en el clima. La vida del ser humano es demasiado corta como para apreciar esos cambios en las distintas fases climáticas. Es probable que aún no haya suficientes registros y datos, para poder contrastar y valorar el episodio actual. A medida que vayan pasando los años, décadas y quizá siglos, los humanos del futuro podrán verificar a qué es debido este cambio en el clima. En Tornavacas años atrás el clima no era muy distinto al actual, según los relatos escuchados de nuestros mayores, y que también estamos percibiendo en esta nuestra época. Cierto es que ahora los inviernos son más suaves y el verano se alarga más de lo debido, que unido a la ausencia de precipitaciones, provoca que el agua sea un bien cada vez más demandado y escaso. Nuestros ancestros ya nos hablaron de años excesivamente secos en Tornavacas, en los que tuvieron que hacer pequeñas presas y detenederos en el río para poder regar en verano. También nos relataron la penurias que sufrieron con los intensos y continuos nevazos que caían en Tornavacas. Por lo tanto, debemos ser cautos, pese a la gravedad, a la hora de valorar y exponer nuestros argumentos sobre el clima actual.


Tornavacas narcisos floridos en la sierra
Tornavacas, narcisos floridos en la sierra


Tornavacas bloques de granito en la sierra
Tornavacas, canchales Negros de las Estalamancas


Tornavacas pared vertical de granito
Tornavacas, canchales Negros de las Estalamancas


Tornavacas nevero en la sierra
Tornavacas, pequeño nevero en las Estalamancas


Tornavacas nevero en la sierra
Tornavacas, pequeño nevero en el Tejaíllo


Tornavacas nevero en la sierra
Tornavacas, panorámica desde la Plaza el Losal en el Tejaíllo


Es indudable que el hecho de que no haya apenas nada de nieve en la sierra de Tornavacas por estas fechas es una anomalía preocupante. Cada vez es más frecuente que transcurra el invierno sin atemperar el terreno y sin cubrir con su belleza nuestras cumbres. Más raro aún si cabe, es que durante el pasado invierno las temperaturas hayan sido tan bajas, como hacía bastantes años que no se veían en nuestro pueblo, cristalizando los torrentes, las fuentes y los arroyos, tal y como me comentaba alguno de nuestros paisanos tornavaqueños.
Enero de 2023: “¡Hacía muchos años que no se veía la fuente los Sapos así, hecha un pandero con tanto hielo! ¡Pero muchos años! Desde cuando yo era chico no la había vuelto a ver así. ¡No, este invierno ha hecho frío de cojones! Lo malo es que ha pillado a la sierra sin gota de nieve”.
He aquí un relato de lo atípico que ha sido el invierno pasado, en el que ha hecho mucho frío con bastantes heladas nocturnas, pero en el que no ha nevado o no ha llovido lo suficiente, como para que ahora en primavera la nieve aún deslumbrara en la sierra y se escuchase el rugir de las gargantas con el deshielo primaveral. El aire lo ha dejado todo abrasado y la escasez de precipitaciones durante buena parte del invierno y lo que llevamos de primavera, ha propiciado que el río y las gargantas de Tornavacas lleven un caudal mínimo, cuando deberían ir con alegría y pureza valle abajo. Este invierno prácticamente apenas ha nevado en la sierra de Tornavacas. Donde debería haber tres o cuatro metros de nieve por estas fechas, hoy no hay nada. Los pequeños neveros que hay se esconden del sol intentando alargar sus días y desprenden lágrimas de nieve , pues parecen llorar y nos auguran un verano incierto. Esto unido a la sequía crónica que empezamos a padecer en España, traerá problemas para el campo, también en Tornavacas, pese a ser un enclave propicio para las precipitaciones y la abundancia de agua. Sin ninguna duda, uno de nuestros mayores tesoros.

Tornavacas, el Torreón con poca nieve
Tornavacas, el Torreón casi sin nieve, 05/04/2023


Tornavacas nieve en el Torreón
Tornavacas, el Torreón tapado de nieve, 27/03/2018


Tornavacas, laguna Negra del Tejaíllo
Tornavacas, laguna Negra en el Tejaíllo, 05/04/2023


Tornavacas, laguna Negra tapada de nieve
Tornavacas, laguna Negra en el Tejaíllo tapada de nieve, 27/03/2018


El agua es el motor de todo y lo que nos da la vida. La nieve que otros años aguantaba hasta el verano en nuestra sierra es el alimento de nuestras gargantas. Todavía puede nevar y si se cumple el refrán de nuestros mayores: "el que vea culebras antes del 20 de abril, bajará la nieve hasta allí", algo aliviará la situación.

Tornavacas, culebra en Beceas 05/04/2023
Tornavacas, culebra en Beceas, 05/04/2023


El principal problema es que aunque nieve de nuevo y se cubra nuestra sierra, las temperaturas por estas fechas ya son muy altas, y derretirán el preciado tesoro. Cada vez es más frecuente comprobar temperaturas inusualmente elevadas en Tornavacas, incluso arriba en la sierra. Esperemos que estos episodios que estamos viviendo en la actualidad únicamente sean etapas más cálidas en el clima y que la nieve vuelva como antaño a embellecer nuestra sierra.

Tornavacas, cima del Torreón sin nieve, 05/04/2023
Tornavacas, cima del Torreón sin nieve, 05/04/2023


Tornavacas, cima del Torreón nevado, 27/03/2018
Tornavacas, cima del Torreón con nieve, 27/03/2018


Tornavacas, las Lagunillas en el Tejaíllo, 05/04/2023
Tornavacas, las Lagunillas en el Tejaíllo, 05/04/2023


Tornavacas, las Lagunillas en el Tejaíllo, 27/03/2018
Tornavacas, las Lagunillas en el Tejaíllo, 27/03/2018


Tornavacas, el Tejaíllo nevado, 27/03/2018
Tornavacas, las Lagunillas en el Tejaíllo, 27/03/2018


Tornavacas, el Tejaíllo nevado, 27/03/2018
Tornavacas, nieve en el Tejaíllo, 27/03/2018


Tornavacas, panorámica de la sierra con nieve, 18/03/2018
Tornavacas, panorámica de la sierra con nieve, 18/03/2018


Tornavacas, vértice geodésico del Calvitero, 27/03/2018
Tornavacas, vértice geodésico del Calvitero, 27/03/2018


domingo, 1 de diciembre de 2019

Tornavacas en Invierno


La presente etapa climática, benigna, cálida e inusual, no parece encajar del todo en lo que representa Tornavacas. Escuchando los relatos y testimonios de nuestros mayores y viviendo en nuestra piel este tipo de anomalías de la actualidad, cualquiera diría, que todas esas vivencias son producto de su imaginación. Bien es cierto, aunque cada vez de manera más dispersa, el invierno nos trae algunas estampas que recuerdan las penurias invernales de nuestros paisanos tornavaqueños.

Tornavacas hielo en la sierra
Tornavacas pico el torreón en invierno


La oscuridad de los días y lo larga que se hace la velá, propician el acompañamiento y la caraba al amor de la lumbre. Así era al menos, hasta la llegada de las comodidades hogareñas actuales.

Tornavacas nieve en la sierra
Tornavacas hielos en el Tejaillo


Tornavacas nieve en la sierra
Tornavacas nieve en la fuente de los perros


En el siglo XXI, en el que todo parece sobrar, aunque quizá estemos más escasos que nunca de valores y convivencia, el invierno sigue cumpliendo su función. Ya no diezma las piaras de cabras tornavaqueñas a la mitad como antaño, ni tampoco trae penurias asociadas a la falta de jornales en el campo. Recordemos que ahora, pese a tener de todo, vivimos en una continua crisis, “crisis de abundancia”, que diría la madre sabiduría. Mientras tanto el invierno sigue su curso, adormece los campos y aprieta el terreno, agarra los hielos a las piedras y ofrece silencio en el monte. A la vez que lucha, contra las temperaturas actuales.

Tornavacas casa de campo
Tornavacas casa de campo y cerezos en invierno


Tornavacas hielo en la sierra
Tornavacas hielo en los Altares del Tejaillo


Puede que no lleguemos a ver episodios como los que nos contaron nuestros mayores en aquellas largas y frías noches de invierno. Puede que el bienestar actual ni siquiera nos deje apreciar su grandeza, puesto que ahora no lo sufrimos como tal. Es posible que conozcamos etapas aún más cálidas durante la estación invernal en Tornavacas. El tiempo nos irá encauzando, cual arroyo de la sierra que se alborota con el deshielo cuando viene la primavera. Mientras tanto en Tornavacas disfrutemos del invierno, con su nieve y con su cielo, con sus noches alargadas y sus días de brasero.

Tornavacas hielo en la sierra
Tornavacas nieve en el Tejaillo


Tornavacas hielo en la sierra
Tornavacas hielo en los Altares del Tejaillo


sábado, 23 de noviembre de 2013

No Me Pises Invierno

otoño en el valle del jerte
Cerezos en otoño con las primeras nieves, Tornavacas
Con el paso de los años van cambiando las costumbres, no se perciben como antes los reflejos de la vida. El avance de los meses ya no es indicativo de los cambios en el clima, tan pronto llueve en verano, como calienta el sol en octubre y a la vez se nievan las cumbres. El verano se extiende, se extiende y se alarga más de septiembre. Y cuando debiera comenzar la belleza del otoño, de repente aparece el frío y acompañado de nieve. Aún no colorean las hojas y el viento las arranca de los árboles, la nieve se presenta de repente y obliga a esconderse a los duendes del bosque y la escarcha se acomoda en las umbrías, que ya es hielo a los tres días.
Y yo me quedo sin tiempo para exponer las estampas de “hogaño”, y en cuanto me desnude el viento, de poco servirán mis lamentos. Cada vez me cuesta más hacerme un hueco en el clima, no sé que me está pasando “esto me da mala espina”. Hace un tiempo que oigo hablar de un tal cambio climático. ¿No será una nueva estación que haya inventado el ser humano? Y si así fuera ¿Será por lo menos igual de bella? Mucho me temo que no, que si viene del hombre no será buena. Dejaré paso al invierno que este año viene con fuerza y ya me contará él, que tal le fue en este año, porque lo que es a mi me dejaron sin espacio.

domingo, 27 de mayo de 2012

Tornapueblo

Tornavacas
pastoreo en el valle del jerte
 Tornavacas vacas avileñas en la Angostura
Tornaverde
naturaleza en el valle del jerte
Tornavacas valle de la Hoyuela
Tornalluvia
lluvia en el valle del jerte
Tornavacas hojas de roble Melojo con lluvia
Tornanieve
nieve en el valle del jerte
Tornavacas en invierno con nieve
Tornapiedra
piedra labrada en el valle del jerte
Tornavacas el Rollo o Picota
Tornacharco
Garganta de los infiernos en el valle del jerte
Tornavacas garganta de la Serrá
Tornanube
nube en el valle del jerte
Tornavacas nubes de evolución, Cumulonimbus
Tornaprado
prado en el valle del jerte
Tornavacas prado de la Matilla en primavera, 
Tornafuego
fiesta popular en el valle del jerte
Tornavacas 2 de mayo día del Fuego
Tornafuente
fuente en el valle del jerte
Tornavacas fuente los Mártires
Tornafiesta
fiesta popular en el valle del jerte
Tornavacas día del Corpus Christi calle engalanada
Tornapuente
puente en garganta valle del jerte
Tornavacas pontón en la garganta de San Martín
Tornamajales
pastoreo en el valle del jerte
Tornavacas majada típica con Chozo y caseta
Tornagente
gente del valle del jerte
Tornavacas el tío Joselito
Tornalibre
cabra montés en el valle del jerte
Tornavacas cabra montés, (Capra pyrenaica victoriae)
Tornasiempre

domingo, 13 de febrero de 2011

Fractura De Estaciones

Aún queda tiempo de frío, todavía se tienen que ver hielos, no han llegado aún las "zorrás" de marzo y sin saberlo me rompo en pedazos. El sol me abruma algunos días y calienta en el epicentro del invierno, me deshace y me convierte en agua que libremente se descuelga por la sierra.

invierno en el valle del jerte
Nieve en la sierra de Tornavacas

Necesito frío pero intenso, heladas nocturnas y aires recios, que vuelvan las nieves a la sierra, que no se vea ni una sola piedra. Que solo exista azul y blanco y que se queden llanos los barrancos. Que el viento moldee mi figura y la primavera descubra mi hermosura, cuando el deshielo comience a derrotarme, cuando las nubes me cubran por las tardes.

invierno en el valle del jerte
Azul cielo y blanco nieve, Tornavacas

Mientras tanto seguiré sufriendo los distintos avatares de este tiempo. Dejaré que se posen sobre mí las hojas rezagadas del otoño, las que el viento tiene como suyas, las que se pasean y descansan en las alturas, aportando ese matiz de belleza y esperando a buen seguro el viaje de vuelta.

invierno en el valle del jerte
Hoja de roble entre la nieve, Tornavacas