Para quienes hemos tenido la suerte de conocer la sierra de Tornavacas dentro de un perfecto equilibrio entre el hombre y su entorno, resulta inquietante verla ahora en los albores del siglo XXI, despoblada casi por completo de sus cuidadores naturales.
La mejora en la calidad de vida, el avance de las tecnologías y el aumento del bienestar, han contribuido a que la
actividad del pastoreo haya ido desapareciendo de nuestra sierra.
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| Pastoreo en Tornavacas |
Los últimos cabreros se aferran a su legado histórico en un pueblo con una actividad ganadera tan abudante años atrás y que tanto se ha visto mermada en las últimas dos décadas. Luchando contra los trámites burocráticos impuestos por la administración y viviendo ajenos a las comodidades de los hogares modernos.
La montaña tornavaqueña también echa de menos los cuidados de vaqueros y cabreros, las trochas ya no se limpian como antes, las fuentes se pierden en sus entrañas y los caños acusan el estío de manera especial, amen del aumento de especies sin control, lo que provoca catástrofes irreparables, caso de incendios y desbordamientos de los cauces fluviales por culpa de tanta vegetación.
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| Quesos de cabra, Tornavacas |
No se sabe que ocurrirá en pocos lustros, puede que el efecto globalización "redondo como los quesos", nos lleve al bienestar absoluto; O puede que tengamos que volver a empezar a construir un
nuevo mundo, basado en nuestra propia historia.
Sea como fuere, no abandonemos nuestra sierra, por que si no, seguro que se nos muere.