martes, 18 de agosto de 2009

Los últimos oficios de la sierra

Para quienes hemos tenido la suerte de conocer la sierra de Tornavacas dentro de un perfecto equilibrio entre el hombre y su entorno, resulta inquietante verla ahora en los albores del siglo XXI, despoblada casi por completo de sus cuidadores naturales.
La mejora en la calidad de vida, el avance de las tecnologías y el aumento del bienestar, han contribuido a que la actividad del pastoreo haya ido desapareciendo de nuestra sierra.
















Los últimos cabreros se aferran a su legado histórico en un pueblo con una actividad ganadera tan abudante años atrás y que tanto se ha visto mermada en las últimas dos décadas. Luchando contra los trámites burocráticos impuestos por la administración y viviendo ajenos a las comodidades de los hogares modernos.
La montaña tornavaqueña también echa de menos los cuidados de vaqueros y cabreros, las trochas ya no se limpian como antes, las fuentes se pierden en sus entrañas y los caños acusan el estío de manera especial, amen del aumento de especies sin control, lo que provoca catástrofes irreparables, caso de incendios y desbordamientos de los cauces fluviales por culpa de tanta vegetación.
















No se sabe que ocurrirá en pocos lustros, puede que el efecto globalización "redondo como los quesos", nos lleve al bienestar absoluto; O puede que tengamos que volver a empezar a construir un nuevo mundo, basado en nuestra propia historia.
Sea como fuere, no abandonemos nuestra sierra, por que si no, seguro que se nos muere.

domingo, 2 de agosto de 2009

Jurdulaika

Como en la propia vida, no todo lo que se percibe es verdad, a veces cosas que incluso podemos palpar resultan ficticias o no son lo que aparentan. La naturaleza como siempre va por delante del ser humano y nos ofrece estampas, que dependiendo del lugar desde donde se observen, se aprecian de una u otra forma.















La montaña en Tornavacas nos descubre algunos de sus secretos para deleite de sus amantes. Disfrutemos pues de la belleza de mirarnos en su espejo.