martes, 6 de abril de 2010

La Flor de las Nieves

Como herencia de las nieves aparecen las flores de los cerezos.
Cuando las cumbres tornavaqueñas empiezan a descubrirse de las tupidas nevadas invernales, emergen las flores desde el fondo del Valle del Jerte cubriendo todas las laderas hasta el puerto de Tornavacas, imitando una extensa nevada primaveral.
Dependiendo del clima puede cubrirse el valle en su totalidad o tapando poco a poco las barreras, según avanza la bonanza climática en los primeros días en los que el sol deslumbra.
El impacto visual producido por las flores casi naciendo de la propia nieve, penetra en el corazón dando una sensación placentera , de disfrute natural en su máximo esplendor.















El conjunto de esta minúscula flor es el causante de la explosión continuada de belleza que cubre el Valle del Jerte en los inicios de la estación primaveral. Después el trabajo minucioso de las abejas será el que dé el resultado esperado, las deliciosas cerezas, criadas con amor y dedicación por los agricultores, y maduradas por el sol con un ritmo natural, pausado, propio de los ciclos que marca la madre naturaleza.